Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 42 el Sáb Oct 29, 2016 3:14 am.
Últimos temas
» Shadow City (Nuevo) {Elite}
Jue Jun 06, 2013 1:42 am por Invitado

» End of Silence [Cambio de Link y botón]
Mar Jun 04, 2013 12:05 am por Invitado

» Bishoujo | Foro para chicas [Normal]
Mar Mayo 07, 2013 4:40 am por Invitado

» Corazón de Melón [Confirmación]
Dom Abr 14, 2013 10:31 am por Invitado

» Wonderful Nightmare [Élite]
Vie Abr 12, 2013 8:41 pm por Invitado

» Criminal Project (elite)
Jue Abr 11, 2013 4:10 am por Shinya Kougami

» Midnight Circus {Afiliación Élite}
Miér Abr 10, 2013 6:40 pm por Shinya Kougami

» Patrulla [DaUn]
Miér Abr 10, 2013 6:27 pm por Invitado

» Registro de Nombre y Apellido
Mar Abr 09, 2013 9:29 pm por Shinya Kougami


Bonds [Akane y Summer]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Bonds [Akane y Summer]

Mensaje por Invitado el Jue Abr 04, 2013 12:12 am

Después de su primer caso en terreno Daun se sentía ciertamente defraudada consigo más, habían obtenido dos cadáveres a causa de ella, no significaba que fuera culpa del inspector, era ella quién debía apretar el gatillo como perro de caza, pese a que al final fue ella misma quién eliminó a ambos criminales, fácilmente se dió cuenta de que al menos podía haber evitado una de las muertes si no hubiera vacilado por tanto tiempo, ya sabía que el trabajo como ejecutor no sería fácil, pero lo que le preocupaba era que no hubiera sentido ningún tipo de arrepentimiento por terminar con la vida de los otros, ¿Estaba subiendo su Coeficiente criminal? hacía mucho que no lo medía, también porque el aceptar ser ejecutora significaba no preocuparse más de ello, aún así no podía evitar sentir cierta intranquilidad, ¿cómo subía el nivel de Coeficiente Criminal? ¿El estrés? ¿El miedo? Suspiró.

Era mortificante.

Miró al robot con holograma humano, sabía que era un pedazo de metal. "Está bien, no lo pienses mucho". Se echó contra el robot, el brazo derecho iba a golpearla, lo agarró con ambas manos, pegó su espalda al cuerpo del robot cargando el peso sobre su espalda y se dobló haciendo presión hasta conseguir pasarlo por el aire y hacerlo caer con un golpe seco, Apenas se volvió a levantar, lo tomó por el hombro con una mano y lo golpeó verticalmente en la cabeza. Hizo un gesto de dolor. Claro, ahí está el fallo, es un pedazo de metal. Duele.

Pero no podía parar, tenía que seguir el entrenamiento, no quería ser un fracaso, la próxima vez haría lo que tenía que hacer sin vacilar.

Se aguantó como pudo, se apoyó en los hombros para dar un salto sobre la cabeza, sin embargo el muñeco la agarró por la pierna haciéndola caer de espaldas, claro, no podía estarse quieto, en una pelea de verdad el otro no se quedaría quietecito esperando a que le zurrase cansado, en esa ocasión Mantilla tenía un cuchillo en la mano, el inspector Zuko había resultado apuñalado y ella apenas había reaccionado. Imperdonable. Se giró rodando evitando las manos del otro, se colocó detrás tomándole las muñecas obligándole a poner los brazos para atrás, apoyó un pie en la espalda para tirar con más fuerza y para no ser usada para caer al otro lado, flexionó un poco la pierna que tenía en el suelo y la usó para tomar impulso y saltar dejando los pies sobre sus hombros forzándolo a caer, el muñeco emitió un pequeño cortocircuito, el holograma comenzó a parpadear, lo tocó con el pie a ver si se movía un poco, viendo que no se movía decidió dedicarse a otra actividad física, comenzó los estiramientos para dirigirse a la cinta para correr, recientemente desde que salió de la celda dónde estaba, había empezado poco a poco la rehabilitación de su antigua práctica, hacía tiempo desde esa época en la que era campeona de atletismo, después de tantos años ella pese a no haber perdido absolutamente el tono muscular, ya no era tan buena como en sus tiempos, recién comenzaba a recuperar la practica pérdida, había empezado poco a poco programando a un pequeño ritmo a cierta cantidad de metros, después fue subiendo poco a poco las horas para recorrer esa cantidad de metros, después ascendió a un kilómetro, actualmente estaba en cinco pero ese día había decidido subir un poco más, hasta seis.

Comenzó a moverse sobre la cinta, respiraba por la nariz.

Exhala. Inhala.

Primero iba bien, en el kilómetro cuatro ya notaba como el aire le raspaba al entrar por la nariz como si quemase, pero debía resistir sin tomar aire por la boca, eso lo haría empeorar, entonces notó los primeros pinchazos a la altura de sus costillas, apretó los puños, estaba bien, los pinchazos pasarían.

Kilómetro 5.

Bien. Ahora los pinchazos estaban en su estómago y un poco en las rodillas, las piernas empezaban a molestarle. Un poco más. Sólo un poco más. Ugh. Era muy molesto, le empezaba a faltar el aire, los pulmones le ardían. Apretó más fuerte las manos. Si no revisaba el cuenta kilómetros podía sobrellevarlo mejor, alzó la vista hacia el frente, notaba el sudor empapar su flequillo, las mejillas ruborizadas por el esfuerzo, apretó los dientes, casi gruñó, sin embargo, sentía cierta satisfacción, era una excelente forma de descargar toda la frustración acumulada, correr era como pegarle patadas a alguien, como pegar al que asesinó a su hermano y su madre haciendo que ella y su abuelo quedaran arruinados mentalmente, era como pegar patadas a babushka por joderla cada día cómo si ella no fuera lo bastante buena, como si tuviera la culpa de lo sucedido, era como pegar a Rekio por haber matado, como devolvérselas todas a Mantilla otra vez, también a los que la encerraron. Había tipos más peligrosos que ella y le arruinaron la vida porque Sybil la acreditaba como una criminal latente.

Eso último le fascinó más, imaginaba que pateaba Sybil y su sistema podrido-destroza-vidas.

Al abrir los ojos escuchaba como la máquina lanzaba constantes pitidos debido a su alto nivel de pulsaciones, siete kilómetros y medio. Objetivo alcanzado. Apagó la máquina sentándose al borde, alcanzó la botella de agua echando un largo trago, podía sentir como el corazón le palpitaba como si quisiera abrirse camino a través de esternón, algo imposible, pero estando cerca del inspector Zuko también tenía esa sensación, era desconcertante.... Apretó los labios y se echó algo de agua sobre la cabeza, un estremecimiento le recorrió entre el contraste con el calor que sentía y el frío. Se levantó estirándose, notando como las agujetas poco a poco comenzaban a aparecer y se encaminó a las duchas, no se enredó mucho, se pasó el agua, enjabonó la cabeza, se lavó, vuelta a pasarse el agua y salió secándose con la toalla, se vistió la blusa corta de color blanco, la corbata negra y los pantalones negros del traje junto con los zapatos. Se cepilló el cabello café y después de recoger sus cosas se encaminó hacia su habitación.

Las habitaciones de los enforcers se le antojaban.......extrañas, nunca pensó que le pudieran otorgar un lugar tan espacioso, tenía sitio para dormir, tener algún que otro sofá, la cocina y muchas estanterias con sus libros, era como estar en un lugar subterráneo por todas las puertas en arco que tenía el cuarto, había escuchado que alguien de la división uno tenía un montón de máquinas de juego en su cuarto, incuso alcohol, ella aún la estaba adornando, sólo gastaba parte de su sueldo para decorarla ya que no siempre podía salir pues necesitaba de la presencia de un inspector y le daba algo de......apuro.

Se paró a la puerta de su habitación mostrando la pulsera que le daba acceso, a parte de ella por motivos obvios los inspectores tenían también acceso, entonces al abrirse la puerta le pareció oir unos pasos, ladeó la cabeza hacia la derecha para mirar.


Última edición por DaUn D. Gray el Jue Abr 04, 2013 2:18 pm, editado 1 vez

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Bonds [Akane y Summer]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 05, 2013 6:15 pm

No lo entendía, aun no lograba entenderlo…

Porque desde que había despertado, o más bien, desde que había despertado, siempre lo hacía en el hospital? Era extraño…y la idea no me agradaba demasiado…

Me incorporé de la camilla levemente sintiendo como la cabeza me daba algunas vueltas a la vez que comprobaba como tenía un vendaje en el hombro izquierdo, bastante cerca del corazón.

No recordaba cuando me había hecho eso…porque?

Cerré los ojos intentando recapitular lo que había hecho en los últimas horas, pero…nada…todo era borroso y distorsionado…como si me hubiera quedado dormida y todo hubiera sido una larga pesadilla desde que…

La sangre se me heló.

Desde que había salido del furgón para encontrarme con aquellos dos criminales y la inspectora Himmel.

Mierda. Que le habría pasado? Que me había pasado a mí? Había fallado ya en mi primer día de trabajo? Había dejado que mataran a un inspector?

No, no podía ser verdad…no podía haber muerto…si no…yo también lo estaría…quizás…

Pero si no era así…que había pasado?

No lograba comprenderlo…ni eso ni el hecho de que ahora fuera lo que fuera…una ejecutora.

Quizás debería ir a preguntar o mirar en alguna lista…no sabía muy bien cómo funcionaba aquello…


Me levanté de la cama y me agarré fuertemente a la barra de metal con ruedas debido a un mareo de última hora. Miré a mi alrededor y de repente de la nada salió una mujer fumando un cigarrillo con enormes pechos, rubia y labios de color carmín-que…que guapa…-susurré de inmediato al verla a pesar de que vistiera una bata de médico y probablemente no fuera su mejor atuendo.

Ella me miró y sonrió-ara gracias pequeña-dije acercándose a mí y revolviéndome el pelo haciendo que mis ojos azules verdosos no se apartaran de los suyos quedándome por unos segundos hipnotizada.

No obstante al segundo recuperé el control de mis pensamientos y abrí la boca para preguntarle rápidamente-Himmel-sama está bien no?-dije sonrojándome levemente haciendo que mis ojos se vieran completamente preocupados por ella como si estuviera a punto de llorar-ara ara tranquila-repitió la mujer de grandes pechos-ella está perfectamente, no te preocupes, lo importante es que te recuperes, aunque creo que ya estás bien, al fin y al cabo ya te puedes levantar después de 3 días-diagnostico rápidamente para que lo comprendiera y no me preocupara demasiado por la gravedad de la herida.

Sonreí ampliamente y la abracé-gracias doctora-seguí sonriendo haciendo que ella me devolviera la sonrisa y me dijera su nombre pidiéndome que la llamara por él, que si no la hacía sentir vieja. Asentí-claro Shion-sama-respondí dejando que me volviera a revolver el pelo-ah! Cierto!-exclamó ella-tengo tus ropas y unas nuevas que han traído para ti como ejecutora-dije desapareciendo por una puerta volviendo a aparecer por la misma en cuestión de segundos-ten, póntelas, quizás allá que hacer un arreglo, aunque no creo, te hemos medido perfectamente mientras dormías-puntualizó.

Asentí de nuevo y me vestí tan rápido como pude entre emocionada y feliz por mi traje. Al fin sería ocmo Daun y Kagari. Una ejecutora. Oficialmente lo sería…

Estaba feliz…

De pronto un bicho muy raro se posó delante de mí y se trasformó en un espejo dejando ver mi elegante conjunto. Una blusa blanca, con corbata negra junto con una blazer a juego y una faldita del mismo color al igual que los calcetines altos que tapaban gran parte de mis muslos con unas botitas oscuras-kawai!!!-exclamé dando un giró sobre mi misma-arigato Shion-sama-dije abrazándola para a continuación ponerme de puntillas y besarla en la mejilla-muchísimas gracias-repetí sin dejar de sonreir amablemente ante su cara de sorpresa.

-Bi…bien…-carraspeó-ahora será mejor que te enseñe tu habitación-dijo saliendo de la enfermería conmigo detrás cargando la ropa que había llevado el primer día como ejecutora de manera extraoficial, por decirlo de algún modo.

Aquel sitio era enorme…había un montón de gente…un montón de pasillos, de bifurcaciones, ventanas, puertas…todo era muy confuso e igual…parecía un laberinto.

Tomamos el ascensor bajando hacía el subterráneo hasta el piso más bajo. Era allí donde tenían las habitaciones? Qué lugar tan feo y frío…Allí era donde debería de pasar el resto de mis días? Hasta que no me necesitaran?

No importaba…todo estaba bien…todo estaría bien si Daun y Kagarí y ahora Shion estaban a mi lado…cuidándome…todo estaría bien. Seguro.

Seguimos caminando hasta que Shion se paró en la puerta número trece-aquí es tu habitación-murmuró ella haciendo que la mirara y sonriera de nuevo haciendo que mis preocupaciones se disiparan al instante-sí, muchas gracias Shion-sama-dije a la vez que hacía una reverencia mostrando mi pulsera al escáner que había en la puerta para poder pasar al interior de la habitación despidiéndome de Shion que ya regresaba a la enfermería por el pasillo también despidiéndose de mí.

Abrí la puerta mirando el gran espacio vacío de mi habitación. No había nada…tan solo un colchón tirado en el suelo.

Cerré la puerta y mi rostro se puso triste.

Ahora no había nadie. Ahora podía pensar en mis desgracias. En mi poca suerte. En mis memorias olvidadas. En todo lo que me preocupaba y dejar que las lágrimas corrieran por mi rostro hasta chocar secamente contra el suelo haciendo un ruido ensordecedor, como si mi corazón se partiera en mil pedazos haciendo que me apoyara contra la puerta en silencio haciendo que mi espalda se deslizara por ella hasta que mi senté en el suelo acercando mis rodillas hasta mi pecho rodeándolas con mis brazos a la vez que metía mi cabeza entre ellas.

Solo conocía la tristeza…el dolor…la soledad…solo podía sentir eso…por alguna extraña razón...aunque no recordara nada en concreto…solo sentía eso en mi interior…recorrerme día a día…carcomiéndome por dentro como los bichos hacen con la madera dejándola inservible…hasta que se rompe y todo se viene abajo.

Aquella habitación me había enseñado donde y como estaba…

En la completa oscuridad…sola…rodeada de todos mis miedos y tinieblas…sin nada a lo que agarrarme para salir de ellas.

Las horas pasaron…y la noche se cernía sobre la ciudad...

No podía verlo pero estaba segura…ahora la luna brillaba en todo su esplendor riéndose de todos nosotros…de sus hijos malditos…de los que lloraban…de lo débiles…

Me levanté del suelo y me acerqué al colchón dejando allí encima la ropa observando como Teddy, mi osito de peluche, estaba sobre el colchón-Teddy…-susurré sonriendo tomándolo de una pata atrayéndolo hasta mi pecho secándome las lágrimas que me quedaban con su pelaje volviendo a sacar una amplia sonrisa-bien Teddy vamos, nada nos parara, no volveremos a estar tristes jamas-dije decidida aun sonriendo-te lo prometo-lo abracé fuertemente para después salir de la habitación dispuesta a investigar aquello más a fondo.

No quería perderme…ni allí, ni en la ciudad…y menos en la oscuridad… No me perdería de nuevo…jamás lo haría…sería fuerte por todos los que me rodeaban, no temblaría jamás…no volvería a llorar…no de nuevo.

Un lado. Otro lado.

No había nadie por el pasillo. Suspiré.

Cuál sería la habitación de Daun? Y la de Kagari?

No tenía ni idea…quizás debería preguntar a uno de estos aparatos que tenían formas raras y podían hacer cualquier cosa como el que tenía Shion y se había transformado en un espejo.

Caminé por el pasillo intentando regresar por donde había venido con Shion hasta allí, pero me acabe perdiendo por los pasillos de las habitaciones. Ahora sí que no sabía cómo volver…ni siquiera hasta mi cuarto…

Pero, de repente, de una puerta no muy lejos de mí que ya estaba abierta, pude ver una cabeza que reconocía perfectamente…era Daun.

-Daun!!!!-grité emocionada apresurándome corriendo hasta donde estaba sonriendo ampliamente abrazándola nada más la vi-al fin te encuentro-la miré sonriendo aun sin dejar de abrazarla-te estaba buscando-dije mirándola feliz aun emocionada-yo...yo quería decirte que ya tengo habitación y mira-me aparté un poco hacia atrás dejando que viera mi conjunto-también tengo mi uniforme, que te parece me queda bien no?-dije sonriendo feliz sin dejar de mirarla hasta que de nuevo unos pasos que no eran los míos se aproximaban a nosotras por el pasillo.

Todo está bien así…

Así era como quería vivir…junto a Daun, junto a Kagari, Shion...Ahora ellos eran mi familia, a los que tenía que proteger…por los cuales daría mi insignificante a cambio de nada…solo para verles sonreír una vez más cada día…

Por ellos haría todo…

Junto a ellos lograría todo…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.